Gemma Morató, miembro del Observatorio Blanquerna de Comunicación, Religión y Cultura, ha escrito un artículo titulado «El silencio no es rentable» en el medio Vida Nueva.
Uno de los desafíos más serios que enfrentamos en la vida religiosa se refiere, precisamente, a la comunicación dentro de nuestras comunidades.
¿Cómo vamos a comunicar bien a otros, a la sociedad, al mundo, si uno de los puntos débiles o problema grave que tenemos es en demasiadas ocasiones la falta de una vida fraterna auténtica?
Este es el primer desafío: transformar nuestras comunidades en espacios de acogida, escucha y fraternidad real, donde la comunicación sea el puente que fortalezca nuestra comunión.
Puedes encontrar el artículo completo en el siguiente enlace.