El pasado sábado 14 de diciembre, 2024, tuvo lugar la jornada «L’ús del català i els fills de la immigració» (El uso del catalán y los hijos de la inmigración) organizada por la Asociación Azahara en la Sala Marfà de Girona. Durante el acontecimiento, la Dra. Lana Kazkaz y la doctoranda Pilar Baradat Marí –ambas miembros del Observatorio Blanquerna de Comunicación, Religión y Cultura– presentaron el artículo «Religiosidad y lengua: creer en catalán«, recientemente publicado en el libro Religiositat i gestió de la diversitat a Catalunya (Religiosidad y gestión de la diversidad en Cataluña) encargado por la Dirección General de Asuntos Religiosos y en que se analizan los datos referentes al uso de la lengua extraídas del Baròmetre sobre religiositat i sobre la gestió de la seva diversitat 2023 (Barómetro sobre religiosidad y sobre la gestión de su diversidad 2023).
La jornada empezó con una introducción a cargo la Dra. Mar Griera, investigadora de la Universitat Autònoma de Barcelona, que contextualizó la actualidad religiosa en el territorio catalán apuntando al proceso de secularización que indica el Barómetro y los diversos cambios en la concepción de la espiritualidad que lo acompañan. Después de la presentación de las miembros del Observatorio tuvo lugar una primera mesa redonda formada por miembros de tres comunidades religiosas diferentes (musulmanes, sikhs y protestantes) que conversaron sobre el rol de la lengua en sus respectivas realidades religiosas, señalando las complejidades que compuerta para los recién llegados y mencionando algunas soluciones a las cuales han llegado para promover el uso de la lengua catalana entre ellos. También tuvo lugar una mesa redonda formada por jóvenes de diferentes partes del territorio catalán y en que se compartieron como viven su identidad catalana habiendo nacido ellos o sus padres en otro país y como de normalizado tienen el uso del catalán en su día a día.
La conclusión del acto empezó con las palabras de Mohammed El Amrani, presidente de la Asociación Azahara, que incidió en como es debido enfrentarse a los debates y discursos sin miedo, como el debate de qué significa ser catalán el 2025. También apeló a la necesidad de trabajar por unos medios de comunicación que muestren la realidad diversa y comprometida con el catalán que se vio durante la jornada. A continuación, el alcalde de Girona, Lluc Salellas, reivindicó el catalán como lengua de cohesión, comprensión y construcción de futuro. El parlamento final fue a cargo del consejero de Política Lingüística, Xavier Vila, que remarcó el peligro de los discursos de odio al utilizar el miedo como argumento y la relevancia de crear una gran coalición entre la Administración y las asociaciones para hacer frente a esta realidad.
